Despertar muy temprano, para salir justo del departamento, salí apurado poniéndome la corbata camino al ascensor, siempre con camisa blanca y corbata negra, ya perdí la cuenta cuantas camisas blancas tenia, pero era algo entre casual y de oficina. Entre al ascensor con el nudo ya hecho. mientras el ascensor bajaba me miraba en el espejo, veía mi seudo pelo largo, negro como el de mi padre, no lo quería cortar, pero se que me espezarian en unos días en el trabajo a decir "Diego, tu pelo debes cortarlo", "lo cuidare a toda costa" dije en voz alta ya que no había nadie dentro del ascensor
. Cuando llegue al primer piso y pase por el hall, mire hacia recepción y no estaba Willy, me preguntaba que le habría pasado. Seguí caminando hacia la calle y escuche el caer de la lluvia, estaba lloviendo, y yo sin chaqueta apropiada, solo con un ambo negro que me compre hace unos meses en una venta de alguna parte de santiago por un simple impulso consumista.
Decidí salir a la calle solo como andaba, no me iba a arriesgar a llegar tarde un día que por fin salí temprano de casa por ir a buscar un paraguas. Al salir me encontré con una capital bajo la lluvia, miles de paraguas surcando la ciudad como si fuera un mar de paraguas, y yo entre ellos mojándome disfrutando de la lluvia, mire hacia el metro y entraban muchos paraguas, así que si esta lleno solo con gente en un día normal, un día con paraguas seria mucho peor. "en bus" dije sin pensar, y una señora me miro "estará loco este niño" debió haber pensado. bueno, no estaba muy lejos de la realidad.
busque un paradero para poder tomar un bus, A lo lejos vi uno, un poco mojado por los autos y una gran posadera de agua que se creo producto de la lluvia, me acerque y al ver hasta donde llegaba "la ola" que creaban los auto al pasar a gran velocidad, me quede atrás de un cartel de publicidad protegiéndome del tsunami de agua. De Pronto escuche un golpetear de tacones que se pone en medio del paradero y junto con eso el pasar de un taxi que le siguió un "Noooo" de una voz femenina, me acerque a ella con ganas de ayudarla sus vaqueros estaban empapados, una chaqueta de cuero negra que la hubiera protegido si la hubiese llevado cerrada y un chaleco un tanto hippie debajo de ella, todo tras un pelo mojado gracias al tsunami del taxi,
-Estas bien? - le pregunte
- Toda empapada, solo eso - Me respondió bajando la cabeza y llevándose el pelo a su espalda que dejaron ver unos ojos pequeños de un café sutil y su cara blanca y delgada.
- me imagino, te puedo ayudar en algo?- dije con ganas realmente de ayudarla, pero como?. de pronto escucho el acelerar de un taxi que nos regala a ambos un nuevo tsunami que esta vez me empapo solo a mi.
- bueno ahora creo que ambos necesitamos ayuda no?- dijo con una sonrisa en su cara.
nos pusimos a reír ambos al instante, mientras intentábamos no ser mojados de nuevo por un nuevo taxi.
- De donde eres? - pregunte instintivamente
- De por allí - respondió automáticamente - y tu? - pregunto
- Cerca de acá - dije mientras intentaba sacarme restos de hojas que quedaron en mis
zapatos
- que suerte puedes volver a cambiarte, yo debo irme si o si, como sea.
- No lo haré, por lo menos así seremos dos en la ciudad mojados, bueno, mas que los otros- dije casi riendo - aparte, así nos acompañamos en el pesar - y rió en carcajadas
- si buen punto, ya no me siento tan sola - me dijo con una sonrisa en su cara que me hizo perderme un segundo en ella.
- allí viene el bus, lo tomaras?
- si, obvio
nos subimos al bus lleno de gente mojada, tranquila, es mágico lo que hace la lluvia en la gente, les limpia el alma y les crea un espíritu apaciguado.
- podría llover todos los días - dije sin pensar mientras caminábamos a un sector en medio del bus, al lado de una ventana, y nos quedamos ambos de pie.
- Cierto, la ciudad se limpia y la gente junto con ella - dijo
- justamente pensaba lo mismo en este...
- el agua limpia el alma - me interrumpió - siempre a sido un conductor de energías creo yo - dijo mirando a la ventana con la poca luz que había en el ambiente que se reflejaba en su piel blanca, mas un vidrio con muchas gotas pegadas, daba la sensación de escena de película, su pelo aun estaba mojado pero ondulado en sus puntas que caía por su hombro derecho mientras miraba el vidrio casi perdiéndose en el pasar de las calles.
- si es cierto, siempre me a gustado la lluvia, mi familia es del sur,estoy acostumbrado a esto.
- del sur? que hermoso, mi sueño es vivir allá, eh irme de esta ciudad.
- a mi me gusta la ciudad, es mas simple todo.
- pero tanta gente, están odioso.
- muy irrespetuosa últimamente, por que en realidad tanto estres se tiene que liberar de alguna forma y esto se concentra en cualquier cosa habitual, como un conductor en la calle que toca y toca su bocina como forma de protesta aunque solo moleste, y eso no solucione nada
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